Abstract :
This article deals with the representation of American culture in the poetic work of Rodolfo Usigli. This topic is compared with the play "El gesticulador," establishing a link between the author's poetic production and one of his most well-known theatrical work.
Keywords:
Poetry, Usigli, Theater, Mexico, United States.
Rodolfo Usigli tiene una producción poética rica e interesante (Conversación desesperada (1938), Sonetos del tiempo y de la muerte (1954) son algunos ejemplos), aunque ésta se ha visto escamoteada debido a su importantísima producción teatral. En este artículo, expondremos algunos vínculos significativos entre su obra poética y una obra central en su carrera como dramaturgo: El gesticulador. Para ayudarnos a vincular ambas partes partiremos de la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las representaciones de la cultura estadounidense dentro de la obra poética de Usigli y en El gesticulador? Y para contestar esta pregunta, este artículo estará dividido en tres partes: la primera está centrada en la representación de las mujeres, en donde señalaremos las diferencias en cuanto a la evocación de las mujeres estadounidenses y las mexicanas dentro de su obra; la segunda parte “El desarrollo: Profesor Oliver Bolton y el dinero” muestra la visión de Usigli con respecto a la sociedad estadounidense que se encontraba en pleno desarrollo social y económico; finalmente, la última parte aborda la “cultura estadounidense” donde se expone la visión crítica de Usigli con respecto a los Estados Unidos.
Mujeres: Elena y Julia o la mujer mexicana
José Emilio Pacheco apunta: “En ningún otro poeta mexicano […] existen tantas mujeres como en los versos de Usigli”[1]. En la obra poética, sin embargo, podemos observar que las diferencias entre las mujeres mexicanas y las estadounidenses son profundas. Por otro lado, en El gesticulador encontramos dos figuras femeninas: Elena y Julia. La familia de César Rubio se nos muestra como la familia mexicana promedio y ambas mujeres aparecen como el arquetipo de la mujer mexicana de aquel momento. Algunos roles de género comunes de la época y su presencia que se desvanece en un segundo plano dentro de la obra nos muestran el papel que jugaban y representaban estas dos figuras.
Las diferencias
El papel de Elena y Julia en El gesticulador es el de dos seres sumisos a los deseos y caprichos de otra persona: César Rubio, esposo y padre. Ambos personajes tristemente resignados se ven obligados de una u otra forma a reprimir sus deseos. Como lo ilustra el siguiente ejemplo:
Elena: -¿Qué puede una hacer con hijos como ustedes, tan apasionados, tan incomprensivos? Te impacienta esperar un cambio en la suerte de tu padre, pero no te impacienta esperar que te escriba un hombre que no te quiere.
Julia: - Me haces daño, mamá.
Elena: - La verdad es la que te hace daño, hija. […] Hay que planchar la ropa. ¿Quieres traerla? Está tendida en el solar[2].
En el primer diálogo notamos tres sustantivos masculinos: hijos, padre, hombre. Estos sustantivos tienen una influencia aplastante sobre los personajes femeninos, ya que juegan con sus estados de ánimo, en este caso lo podemos constatar con el verbo “impacientar” que aparece dos veces. Del otro lado encontramos en su poema “Agonía”, escrito en 1936 en New Heaven (Estados Unidos) los siguientes versos:
[…] Como si hubiera yo masticado la raíz del peyotl
Miro pasar a las mujeres
Que en mi ciudad van a la iglesia
Y aquí al quick-lunch o a la oficina[3]
La comparación entre las dos sociedades es evidente, el escritor parece conocer a fondo ambas sociedades. Octavio Paz califica a Usigli y su producción poética de “cosmopolita, [que] quiere volver a una infancia perdida”[4]. Esta dualidad entre el cosmopolitismo y el regreso a la infancia la vemos en el poema. Efectivamente el poeta opta por la utilización de dos vocablos que no pertenecen al idioma español: por un lado la palabra “peyotl” que viene del náhuatl, reafirma la “mexicanidad” de la voz poética y por otro lado encontramos el “quick-lunch” que nos instala completamente en el mundo anglófono de los Estados Unidos. En el poema el vocablo “peyotl” aparece primero, lo cual destaca la proximidad de la cultura mexicana y el yo poético. Estos dos vocablos comienzan con oclusivas sordas lo cual resalta la irrupción de las dos culturas dentro del poema. Las mujeres estadounidenses evocadas en estos versos se nos muestran más independientes y laboralmente activas (van a la oficina), mientras que las mujeres mexicanas dentro del poema son ilustradas de una manera más conservadora y costumbrista (van a la iglesia). Esta última idea la encontramos también en el diálogo de El gesticulador, expuesto anteriormente, cuando Elena dice: “Hay que planchar la ropa. ¿Quieres traerla? Está tendida en el solar.”[5]. Lugares comunes de las mujeres mexicanas de la época, la iglesia y la casa, y las actividades habituales relacionadas con las labores domésticas son puntos de comparación entre las mujeres de ambas sociedades. En el mismo acto (Acto segundo) de El gesticulador el diálogo prosigue:
Julia: - […]Aquí está la ropa, mamá.
Elena: - […] Déjala aquí. O mejor no. Hay que recoserla antes de plancharla. ¿Quieres hacerlo en tu cuarto? [6]
En estos diálogos podemos ver que las tareas como el remiendo de ropa son exclusivas de las mujeres mexicanas. En dicho acto, a pesar de la presencia de César en la habitación, las actividades “del hogar” son propuestas únicamente a Julia por su madre Elena. Lejos está el quick-lunch o la oficina en los que parecen moverse con naturalidad sus contrapartes estadounidenses. Para Julia, arquetipo de la joven mexicana de la época, el hogar y más precisamente su cuarto, es el único espacio permitido. Su habitación se vuelve, de esta manera, no solo un lugar adjudicado; al mismo tiempo, representa una especie de prisión y sus labores domésticas simbolizan las actividades de su encierro. El hecho de que Julia sea enviada a recoser la ropa muestra hasta qué punto ella puede ser apartada en cualquier momento, ya que su rol dentro de la dinámica familiar está bien establecido y resignadamente asimilado por ella.
En la poesía de Usigli encontramos diferencias entre los comportamientos o las normas sociales de la época atribuidas a las mujeres. De la misma manera, las diferencias físicas entre el sector femenino de ambas sociedades son evidenciadas en los poemas del autor. Muestra de esto es el poema titulado “Un poema a solas” escrito en 1945:
[…] Porque marcho en las calles sonámbulo y perdido
con las quijadas juntas y el gesto dolorido
y de parecer monstruo nunca bien recibido
a los ojos azules y a las narices largas
de las mujeres de estas latitudes amargas[7]
El poema anuncia un reclamo del yo poético hacia las mujeres estadounidenses, dicho reclamo aviva un desdén que podemos encontrar en las descripciones que parecen señalar defectos a los ojos del yo poético: “narices largas” y “amargas latitudes”. Podemos encontrar este distanciamiento a esas “amargas latitudes” por la forma de los versos. Cuando el yo poético se muestra intimista y volcado sobre sí mismo en los primeros tres versos, vemos que cada uno de ellos termina con la misma rima consonante en “IDO”. Sin embargo, cuando él comienza su queja hacia las mujeres de dichas latitudes, la rima final cambia en “ARGAS”. Esto sugiere un distanciamiento de sonoridad en el poema que refuerza el distanciamiento físico.
Las “narices largas” están precedidas por lo que se quiere como un rasgo típico de las mujeres norteamericanas: los ojos azules. Esto denota una diferencia, a los ojos del yo poético, entre la mujer estadounidense y la mexicana. Los ojos azules parecen crear un impacto en el espectador, que no puede dejar de nombrarlos dentro de lo que parecen los rasgos típicos de las mujeres de esas latitudes.
Por otra parte, en el poema “Agonía”, cuando se alude a la mujer mexicana, se lo hace de la siguiente manera: “Morena soy pero hermosa/ y quiero que se me trate con algo más de consideración”[8]. Podemos imaginar de esta manera que, a diferencia de los ojos azules de la mujer estadounidense, la mujer mexicana tendrá unos ojos más bien oscuros. Ambos poemas parecen demarcar, principalmente, las diferencias físicas entre las mujeres mexicanas y las estadounidenses. En el último verso (“Morena soy pero hermosa”) el yo poético parece encontrar un defecto en la mujer enunciada en la oración adversativa: el hecho de ser morena. La conjunción “pero” a la mitad del verso contrapone la idea de hermosura con la presunta “imperfección” de ser morena. Ya en El gesticulador la supuesta imperfección de la mujer mexicana es encarnada por Julia quien, desde el primer acto, parece inconforme con su estado físico al llamarse a sí misma: “Una hija fea”[9]. Si en El gesticulador la fealdad va a ser un constante reproche de Julia, en la obra poética de Rodolfo Usigli hay una especie de reivindicación de la mujer mexicana, como lo muestra el verso del poema anterior: “y quiero que se me trate con algo más de consideración”[10].
Temas tabú
Si en los versos anteriores existe una reivindicación de la supuesta imperfección de la mujer mexicana (“Morena soy pero hermosa”), en la obra poética de Usigli podemos encontrar fuertes críticas a la mujer estadounidense. Tomemos de ejemplo el poema “The march of time (Newareed)” escrito en Nueva York en 1936:
[…]Coral Gables, Florida-
Estilos de primavera para el baño, el cocktail, la alcoba y el divorcio
Las mujeres pueden cambiar pero la moda
sigue siendo la misma[11].
En la antología Poesía en movimiento, se dice sobre Usigli: “ha escrito poemas que señalan por su afán de percibir […] el proceso ineludible de la destrucción”[12]. En el poema “The march of time (Newareed)” precisamente, el yo poético parece percibir la destrucción de la moral de la época. El divorcio, que es equiparado o a un baño o a una moda de verano, es señalado por el yo poético como un símbolo de la decadencia de la sociedad estadounidense. La decisión del divorcio es una elección, en el caso del poema, que recae en la mujer. Este hecho nos muestra la libertad de la mujer estadounidense. En el poema “Introducción trunca, prólogo interrumpido”, escrito en 1936, podemos leer igualmente:
[…] y dicen: I was last night with my boyfriend
It was fun Oh he's swell (¿por qué no puedo yo ser él?)
mientras buscan los anuncios de abortivos
y de preservativos
en las columnas abortadas de los diarios[13].
El yo poético muestra envidia ante el hombre estadounidense que ha pasado la noche con una compatriota ya que esta última se nos muestra abierta en cuanto a la sexualidad se refiere. El divorcio que parece aludir a una libertad de elección de la mujer estadounidense desembocará, en el poema “Introducción trunca, prólogo interrumpido”, en una libertad sexual, prueba de ello son las palabras: “abortivos” y “preservativos”, cuyo uso es promovido mediante “anuncios”. La mujer estadunidense es presentada como un ser con plenas libertades, sin embargo, esta visión es crítica y conservadora. La mujer estadounidense descrita por el yo poético parece causarle un rechazo, ya que la libertad sexual evocada es, para la época, un comportamiento inapropiado. Caso contrario lo encontramos en El gesticulador en la figura de Elena, arquetipo de la mujer mexicana sumisa de los años treinta, como lo sugiere el siguiente diálogo que tiene lugar poco después del ofrecimiento de dinero por parte de Bolton a César Rubio:
Elena: - […] Y quiero pedirte una cosa: ¿qué vas a hacer con ese dinero?
César: -No tengo que darte cuentas.
Elena: -Pero si no te las pido. Ni siquiera cuando era joven habría sabido qué hacer con el dinero. Lo que quiero es que hagas algo por tus hijos…están desorientados, desesperados[14].
El tono hostil y dominante de César se opone al tono más sumiso y condescendiente de Elena. La mujer mexicana de los años treinta expuesta en este fragmento se desvanece ante la vida familiar (“Lo que quiero es que hagas algo por tus hijos…”) y es presentada como sumisa ante la figura masculina de César (“No tengo que darte cuentas”). La mujer mexicana, en ese sentido, parece ser todo lo contrario que la mujer estadounidense, que en el poema era dotada de independencia y autonomía. La libertad sexual de la mujer estadounidense le es vedada a la mexicana, como lo muestra el intercambio entre Julia y César con respecto a su supuesto novio en la capital, cuando César minimiza los deseos de su hija: “¿Qué sabes tú del amor?”[15]. María Fátima y Teresa Rodríguez señalan ya esta visión conservadora del autor en su artículo “Alteridad, convivencia: el alcance de los personajes femeninos en El gesticulador de Rodolfo Usigli”: “[…] Asignados a unos papeles sexuados tradicionales: la acción se desarrolla sobre el esquema de un pater familia proveedor, César […], una esposa condescendiente, mediadora […]; dos hijos jóvenes, en total desacuerdo con vivir en lo que ellos consideran “un desierto”, en particular Julia”[16]. Esto explica por qué el personaje masculino encarna la autoridad y la decisión última del destino amoroso del personaje femenino. En El gesticulador Usigli muestra una visión heteropatriarcal, propia de la época en la que fue escrita dicha obra de teatro. Verónica Marguerite Hubbard Carlisle, en su tesis Personajes femeninos en la obra de Rodolfo Usigli señala que “la mujer de Usigli más de una vez se siente inferior, pero generalmente no hace nada para corregir esto”[17]. César Rubio resulta una figura conservadora, en cuanto a igualdad de género y la sumisión a la que se refiere Hubbard Carlisle es expuesta con la figura de Julia. Por otro lado, el yo poético en los versos denota cierta desaprobación ante la libertad sexual de la mujer estadounidense. Ella representa la inmoralidad y rechaza “el conformismo de la madre”[18] encarnado en figuras como Elena.
En los poemas anteriores, tanto en “Introducción trunca, prólogo interrumpido” como en “The march of time (Newareed)”, no podemos pasar por alto el uso de vocablos o frases en inglés: “I was last night with my boyfriend / It was fun Oh he's swell” o “cocktail”. En el caso de la frase, la voz poética que se expresa en inglés es femenina, seguramente la que cuenta que pasó la noche con su novio. A la frase “Oh he’s swell” le sigue la respuesta del yo poético: “¿por qué no puedo ser él?” Aparte del deseo evidente del yo poético, lo que encontramos es un intento de armonizar los dos idiomas. En efecto, “swell” rima con “él” produciendo un juego de sonoridad entre el inglés y el español. En el caso de la palabra “cocktail” ésta se incrusta dentro del verso, justo en el medio, interrumpiendo un enlistado de palabras en español, signo de la intromisión de la cultura estadounidense y su American way of life dentro de la sociedad mexicana. La irrupción es reforzada por la oclusiva sorda [K] contenido en la palabra [c]o[ck]tail, en comparación al sonido suave de los fonemas que encontramos al inicio de las otras palabras en español.
Hedonismo
La crítica de la cultura estadounidense está muy presente en la obra poética de Usigli. Nuevamente, en el poema “Introducción trunca, prólogo interrumpido”, la sociedad norteamericana es expuesta como una sociedad hedonista y, a los ojos del yo poético, en decadencia:
[…] Los hombres que beben cerveza
hasta dormirse sobre la mesa.
Las mujeres que los acompañan
y que al día siguiente se bañan
y van a trabajar como pequeñas bestias[19].
El yo poético describe a una sociedad inmersa en el goce y los excesos (“beben cerveza/hasta dormirse sobre la mesa”). Por otro lado, las mujeres descritas en los primeros versos, cuya libertad parecía absoluta, desaparecen. El disfrute de bebidas embriagantes, en el poema, es vedado para las mujeres, quienes ocupan un lugar secundario como lo muestra el verbo “acompañan”. Finalmente, el desdén mostrado a la sociedad norteamericana se hace patente con la palabra “bestias” al final. En el poema “The march of time (Newareed)” podemos encontrar otro ejemplo de la crítica contra el modo de vida de la sociedad estadounidense:
[…] los jóvenes patean una cabeza informe
los hombres se pegan y dislocan unos a otros por dinero
y las mujeres nadan con habilidad
y elegancia[20].
En este poema el ente femenino es relegado a un papel fútil y completamente inocuo, cuyo único fin es mantener la postura y la elegancia. La libertad expuesta anteriormente resulta en un estado baladí de la mujer estadounidense.
El desarrollo: Profesor Oliver Bolton y el dinero
En El gesticulador la intromisión de Bolton en la familia nos llega de una manera velada, revestida de educación y cortesía: “Bolton: -[…] Entonces… odio imponerme a la gente… pero quizá podría pasar la noche aquí… si ustedes quieren, como en un hotel. Me permitirían pagar”[21]. Bolton representa entonces a una sociedad invasiva que mira al mundo como un lugar abierto para el dinero.
Dinero
Uno de los puntos clave en El gesticulador es el dinero. Recordemos que las peripecias de la familia Rubio comienzan por la falta de capital económico de César en el centro de México. La figura del Profesor Bolton aparece como el enviado divino que puede sacar a la familia del hoyo financiero en el que se encuentra. Como lo vimos anteriormente Bolton comienza diciendo que puede pagar su estancia en la casa. Tal como lo hemos visto en los versos ya citados en el poema “The march of time (Newareed)”, la sociedad estadounidense parece enfocada en el dinero.
El dinero, que en El gesticulador vuelve loca a la familia Rubio, en este poema enloquece a la sociedad norteamericana. Lo que en El gesticulador es una desesperación, en un inicio, ocasionada por la miseria y la falta de dinero y oportunidades; en el poema, la violencia y las discordias son provocadas por la opulencia y la avaricia. De esta manera podemos observar una contraposición de dos sociedades: una empobrecida económicamente y la otra moralmente. En el poema “Todo poema debe volar” de 1937, el yo poético señala algunos lugares en la capital mexicana que son exclusivos para los estadounidenses:
[…] en un salón de baile interminable,
y las promesas que colora un cocktail
y las palabras tiradas en las mesas
de los bares de noche para ladies and gentlemen?
[…]Y déjalos vivir alegremente[22]
La intrusión de palabras inglesas aparece nuevamente para reforzar la idea de invasión en la misma capital de México. El dinero mexicano es expuesto como inferior frente al estadounidense. Los momentos de recreación son exclusivos y la lengua inglesa, que se incrusta en el verso, nos lo hacen saber: “ladies and gentlemen”. El poema igualmente alude a que, si el placer es igualmente exclusivo: “déjalos vivir alegremente”, es gracias al dinero. En El gesticulador lo único que se interpone entre el profesor Bolton y su felicidad (la obtención de información sobre César Rubio) es el dinero. El personaje César pone precio a la supuesta información que él tiene sobre Rubio y el profesor Bolton, para animar a su interlocutor, responde: “Bolton: - Oh, lo siento mucho […]. Si es una cuestión de dinero podrá arreglarse. La universidad está interesada…yo estoy interesado… apasionado, le digo. ¿Por qué no dice usted una cifra?”[23]. Así entre el poema, en donde el dinero es el acceso a la diversión, y la obra de teatro donde el dinero es acceso a la información y a su vez a la felicidad de Bolton, quien no escatima en gastos para lograr sus fines, Rodolfo Usigli nos presenta una sociedad opulenta y derrochadora.
Desarrollo
La sociedad estadounidense de los primeros años del siglo XX que comenzaba a mostrar un desarrollo tecnológico y social es mencionada con regularidad en los versos de Usigli. En “Introducción trunca, prólogo interrumpido” podemos leer los siguientes versos:
[…] Las luces de Nueva York
todas las luces de Nueva York
desde un piso sesenta y cuatro
con poros encendidos de un cuerpo monstruoso
que estuviera sudando luz.
Y busco el sol inmanente, inminente[24].
En el poema, la repetición dos veces de Nueva York resalta la importancia de la ciudad y al mismo tiempo su gran dimensión y tamaño, resultado de una economía floreciente. La evocación de los edificios enormes y el sol que desaparece de la ciudad por culpa de la altura de estos revela su imponente tamaño, en particular el edificio de sesenta y cuatro pisos comparado con un monstruo. Dicho paralelismo lo encontramos en un verso largo (tridecasílabo), esto acentúa el gran tamaño del edificio, siendo éste el verso más largo de la estrofa.
La ciudad permanentemente iluminada vuelve a aparecer en el poema “Morir de cualquier modo” escrito en 1936:
[…] La cuestión es morir de cualquier modo
en Nueva York o en el Valle de México
[…]O morir en la calle, caminando
entre los fluviales rebaños
que mueren sin saberlo
mirando anuncios luminosos,
comiendo y gritando en slang.
O desangrar el tiempo en Times Square[25]
Los anuncios luminosos hacen eco con el “monstruo iluminado” del poema anterior. Usigli “se convierte [en] observador, creando una nueva óptica, la del vidente de más allá del espejo; y desde allá, con mirada de vaticinador[26]” nos muestra la decadencia de otros mundos. Los versos anteriores advierten a este “vaticinador” que ya veía a la sociedad de masas y del espectáculo en la que se estaba convirtiendo la estadounidense. Los “fluviales rebaños” apuntan a una sociedad en movimiento pero sin criterio, de nuevo comparada con un grupo de animales cuyo único propósito es pasar el tiempo (“desgranarlo” siendo el grano alimento de animales) frente a las pantallas y luces del Time Square. César Rubio ve en esto un mal y en El Gesticulador comenta:
César: -Sí, ustedes quieren la capital; tienen miedo a vivir y a trabajar en un pueblo. No es culpa de ustedes, sino mía por haber ido allá también, y es culpa de todos los que antes que yo han creído que allá es donde se triunfa[27].
La mirada melancólica por el campo y los pequeños poblados que encontramos en su obra de teatro así como el horror frente a las grandes ciudades norteamericanas en su poesía, revelan la visión particular del escritor. Esta sociedad de luces y tecnología aparece en otro poema llamado “Epigrama norteamericanos” en el cual encontramos los siguientes versos:
En la Universidad de Yale
Los estudiantes estudian drama
Sentados ante un ciclorama.
La farsa es lo que mejor le sale
Aunque la hacen sin hiel[28].
Si bien un punto importante dentro de ese poema es la aparición del progreso tecnológico encarnado por el ciclorama, el poema esconde también una crítica tenaz e implacable de la sociedad estadounidense. El verso “la farsa es lo que mejor les sale” destaca lo que es un defecto de los estudiantes, que representan a su vez la juventud de los Estados Unidos: una aparente tendencia a la mentira. La falta de escrúpulos, expuesta en el verso “aunque la hacen sin hiel”, da una imagen negativa y refuerza la visión crítica y severa del yo poético.
Cultura estadounidense: Profesor Olivier Bolton y la traición
Finalmente, un punto importantísimo en El Gesticulador es sin duda la mentira. Mentira ideada por César Rubio pero expuesta y divulgada por Oliver Bolton. Ante la pregunta de César Rubio: “Prométame que no revelará la identidad actual de César Rubio[29]”, Bolton responde: “Trato hecho[30]”. Sin embargo, más tarde, sabremos que es Bolton el que difunde la ubicación de César Rubio.
Si los eventos se van a desencadenar y la mentira de César Rubio es eventualmente descubierta es por culpa de esa traición de Bolton. Como lo señala Raúl Carrillo Arciniega: “Bolton será completado en el Primer Acto al descubrir, o mejor dicho, forzar la revelación”[31]. La traición, como rasgo distintivo de la sociedad estadounidense en la obra de Usigli, va a ser exhibida en algunos poemas del escritor. El caso más evidente es probablemente el poema “Negro y Blanco” escrito en un año de relevancia histórica: 1968. En dicho poema leemos los siguientes versos:
[…] Hoy como nunca
tienen los blancos la conciencia negra,
blanca los negros,
porque se ha cambiado
la historia bíblica y Caín es el blanco,
como Abel es Martín Lutero Rey
y hay un Abel vietnamita
y hay un Abel sudafricano
y hay un Abel dondequiera
que el blanco piensa ser el rey de la Creación[32]
El juego de acepciones entre lo “negro” y lo “blanco” pone de relieve la lucha racial. La “blancura” protagonizada por los Estado Unidos y lo “negro” representado por figuras como Martin Luther King, nos sumerge en el ambiente dicotómico del poema. Las acepciones de lo negro y lo blanco, de bueno y malo se van intercambiando a lo largo del poema. Intercalar las palabras “negro” y “blanco” expone una sociedad polarizada y en constante guerra interna. José Emilio Pacheco dice: “Su poesía es también la de un perpetuo indignado”[33]. La indignación se plasma en la denuncia de los Estados Unidos. Eventos trágicos de la historia norteamericana son expuestos y enlistados como una forma de protestas: el asesinato de Martin Luther King (1968), ferviente defensor de los derechos sociales y humanos de los ciudadanos afroamericanos. Por otro lado, el poema protesta, a su manera, contra la Guerra de Vietnam, guerra cruenta a la que buena parte de la sociedad norteamericana se estaba oponiendo y contra la cual se estaba manifestando. Así, la figura bíblica de Abel cambia de nacionalidad o raza exponiendo a las víctimas sociales o militares de los Estados Unidos en los años sesenta. Abel, referente universal de la víctima que muere por una traición, representa el fratricidio entre los seres humanos. El último verso ironiza con la pretensión omnipotente de los Estados Unidos sentida por el yo poético. Como en este verso, en la obra de teatro, Bolton es el creador del mito y la eventual pérdida de César Rubio:
Miguel: “[…] el artículo [de Bolton] reproduce documentos aparentemente fidedignos, frutos de una honesta investigación”.
Elena: -Había prometido, ¿no?
César: -Calla.[34]
Bolton, el Caín que traiciona a César, el Abel. La lectura de Miguel justifica la investigación “honesta” de Bolton mientras que Elena pone en evidencia la traición del profesor al recordar su promesa rota. Bolton traiciona “motivado por la euforia del descubrimiento trascendental y la gloria académica”[35]. La gloria de Bolton es el fruto de la supuesta gloria de César Rubio, la traición es peor que la mentira ya que lleva a la eventual muerte del último. La traición de Bolton es vendida como necesaria para la investigación. La verdad que Bolton difunde, es la mentira de César y la traición parece el centro en el que esas conviven, se mezclan y se confunden. Incluso en este acto las nociones de honestidad y traición son intercambiables. El poema “Negro y Blanco”, como en la obra de teatro, continúa jugando con los vocablos, en el caso del poema los vocablos “negro” y “blanco”:
Yo pido un féretro blanco
para Martin Lutero King
para Martin Lutero Rey
[…]Y luego un monumento blanco
que guarde el féretro blanco,
en el que una inscripción en letras negras
señale al asesino blanco
que será sepultado en un féretro negro
que guardará un monumento negro
en el que una inscripción en letras blancas
registrará el perdón de los negros
al asesino blanco[36]
La culpa de la desgracia recae en los blancos, que representan en el poema la sociedad estadounidense. En El gesticulador, como lo hemos mencionado anteriormente, la responsabilidad de la desgracia de César Rubio es Bolton, el representante norteamericano en la obra de teatro. La lucha racial expuesta en este poema surge otra vez en el poema “God is white”, escrito en 1967. Algunos versos que podemos encontrar en este poema son los siguientes:
No, gringos, no, Dios es multicolor,
es negro y amarillo y cobre en mil matices
y por eso es blanco también
[…] No, imbéciles gringos manchados, no.
Si Dios fuera solamente blanco
no existirían el mundo ni la luz
ni los colores del paisaje
y las flores serían todas blancas
blancos el cielo y el infierno
y blanca la sangre derramada de los demás[37]
Época de turbulencia, el poema señala los desafíos y problemas sociales de los Estados Unidos, entre ellos el problema racial y, por consecuencia, el racismo. La dicotomía blanco y negro es acompañada por el histórico maniqueísmo: cielo/infierno. Las nociones de maldad y bondad, de esta manera, se vuelven intercambiables, del mismo modo con en el poema anterior. Los “gringos” blancos son llamados igualmente “manchados”, palabra que representa la sangre de la que el país es responsable. La sangre blanca alude a la inocencia y la pureza de las víctimas. Como en poemas anteriores el yo poético no duda en utilizar vocablos ofensivos para dirigirse a la sociedad estadounidense: “imbéciles” o “gringos”, apodo más bien peyorativo. Estas palabras exponen la molestia y la ira del yo poético. Este poema de protesta en definitiva muestra la desaprobación del yo poético y resume bien la visión general de poeta.
Conclusión
Como lo hemos visto a lo largo de este artículo, la representación de los Estados Unidos es la de una sociedad compleja. La crítica constante del yo poético o del dramaturgo al exponer, ya sea una sociedad libertina en decadencia o una sociedad traidora y violenta, nos da una visión más bien negativa y severa de los Estados Unidos. Todo esto, sin duda, fue el resultado de los viajes del escritor a dicho país en una época compleja para la vecindad de los países del norte: México y Estados Unidos. Una investigación más completa que aborde el conjunto de la obra de Rodolfo Usigli podría mostrar la compleja relación entre ambos países y su historia conjunta, sobre todo, durante la primera parte del siglo XX.
El poeta, dramaturgo y ensayista intentó mostrarnos esta complejidad. Sus estancias en los Estados Unidos avivaron una crítica al modelo de vida ofrecido por dicho país. Sin dejar de lado su visión satírica de México, la crítica hacia los Estados Unidos revela una nostalgia por su país de origen. Como escribió Jorge Ibargüengoitia: “La verdad es que mientras más enojado estoy y más lejos viajo, más mexicano me siento”[38].
Referencias bibliográficas
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USIGLI, Rodolfo, Tiempo y memoria en conversación desesperada, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1981.
---, El Gesticulador, edición de Daniel Meyran, Madrid, Ediciones Cátedra, 2004, 2023.
L'AUTEUR
Ernesto Iván Briseño Valdez. Doctorant en Littérature latino-américaine à l’Université Littoral Côte d’Opale et membre de l’ UR 4030 HLLI, il occupe un poste d’ATER dans cette même université depuis septembre 2023. Depuis 2020, il prépare sa thèse, L’évolution de l’écocritique dans poème en prose au Mexique des années 1950 à nos jours : similitudes, différences et particularités, sous la direction de Benoît Santini. Ses principaux champs de recherche sont les poèmes en prose en Amérique latine, et l’écosophie / écologie. Il a coorganisé la journée d’étude « Amérique latine Hauts-de-France » consacrée à l’œuvre de Rodolfo Usigli, avec Lise Demeyer et Benoît Santini en janvier 2024 et a participé à différents colloques où il a proposé des communications sur le poème en prose au Mexique.
[1] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1981, p. 20.
[2] Rodolfo Usigli, El Gesticulador, México, Fondo de Cultura Económica, 2023, p. 64.
[3] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 65.
[4] Octavio Paz, Poesía en movimiento, México, Siglo XXI, 2010, p. 19.
[5] Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p.64.
[6] Ibidem, p.65.
[7] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 145.
[8] Ibidem, p. 66.
[9] Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p.27.
[10] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 66.
[11] Ibidem, p. 157.
[12] Octavio Paz, Poesía en movimiento, op. cit., p. 288.
[13] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 78.
[14] Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p.68.
[15] Ibidem, p.25.
[16] María Fátima, Teresa Rodríguez, “Alteridad, convivencia: el alcance de los personajes femeninos en El gesticulador de Rodolfo Usigli”, Discours et luttes politiques en Espagne et en Amérique latine. CAPES-Espagnol. Epreuve écrite disciplinaire. La composition. Session 2024, Paris, Editions Ellipses, 2023, pp. 281-282.
[17] Verónica Marguerite Hubbard Carlisle, Personajes femeninos en la obra de Rodolfo Usigli, Universidad de Arizona, 1963, p. 45 Consultado en: AZU_TD_BOX11_E9791_1963_242.pdf (arizona.edu)
[18] María Fátima, Teresa Rodríguez, “Alteridad, convivencia: el alcance de los personajes femeninos en El gesticulador de Rodolfo Usigli”, op. cit., p. 293.
[19] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 78.
[20] Ibidem, p. 158.
[21] Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p. 29.
[22] Ibidem, p. 116.
[23] Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p.48.
[24] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 78.
[25] Ibidem, p. 88.
[26] Guillermo Schmidhuber de la Mora, “Rodolfo Usigli, ensayista, poeta, narrador y dramaturgo”, Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2006. Consultado en: https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/rodolfo-usigli-ensayista-poeta-narrador-y-dramaturgo-0/html/8691abf4-6e2e-4b14-9cb9-adb4accc4309_14.html
[27] Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p. 25.
[28] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 160.
[29]Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p. 25.
[30] Ibidem
[31] Raúl Carrillo Arciniega, “Radiografía de poder mexicano dentro de El gesticulador de Rodolfo Usigli”, México, Lectura Mexicana, vol. XXII UNAM, 2011, p.143.
[32] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 211.
[33] Ibidem, p. 20.
[34] Rodolfo Usigli, El gesticulador, op. cit., p. 37.
[35] Raúl Carrillo Arciniega, “Radiografía de poder mexicano dentro de El gesticulador de Rodolfo Usigli”, op. cit., 2011, p.143
[36] Rodolfo Usigli, Tiempo y memoria en conversación desesperada, op. cit., p. 160.
[37] Ibidem.
[38] Jorge Ibargüengoitia, Instrucciones para vivir en México, México, Joaquín Mortiz, 1990, p. 59.